Viernes, 22 Mayo 2020 09:43

Cómo realizar presentaciones eficaces a través de medios telemáticos

Escrito por G.C.
Gonzalo J. Herreros Moya, experto en oratoria. Gonzalo J. Herreros Moya, experto en oratoria.

Ante la imposibilidad de retomar las clases presenciales este curso académico por la alerta sanitaria, los estudiantes se ven obligados a realizar las presentaciones de su TFG y TFM de manera virtual. Hemos hablado con Gonzalo J. Herreros Moya, Doctor en Historia, profesor de secundaria, con gran experiencia en formación en oratoria en las Aulas de Debate de las universidades de Córdoba y Almería, para que nos facilite consejos sobre cómo realizar presentaciones eficaces a través de medios telemáticos.

Tanto el confinamiento como la "nueva normalidad" tras él han cambiado nuestros modos de vida, y esto se deja notar especialmente en la vida académica. Sin embargo, y en aras a no paralizar la natural evolución de los estudios de los universitarios, los grados y másteres han articulado la forma de continuar con las defensas de los trabajos finales de forma no presencial. Tradicionalmente estos se realizan en persona, y el alumnado evaluado ha de enfrentarse cara a cara a un tribunal que determinará la validez y solvencia de su propuesta para TFG y TFM. Pero ahora la situación es bien distinta, y si bien desaparece el miedo a verle la cara a un jurado, las exposiciones por vía telemática conllevan otros riesgos que hemos de cuidar.

Como decía Neil Postman en su libro "Divertirse hasta morir", el canal en el que se da un mensaje adapta y condiciona su contenido hasta el punto de que lo puede llegar a modificar. Por esto, el alumnado que se enfrente a una defensa on line de sus trabajos finales de titulación debe tener en cuenta estrategias y destrezas propias de cualquier exposición oral, pero también otras añadidas derivadas del formato virtual. Y la experiencia del desarrollo de las clases y conversaciones por cámaras web y demás nos brindan ya algunos puntos clave para tener éxito en esta labor, o al menos intentar controlar la situación lo mejor posible.

En primer lugar, hablemos de cuestiones técnicas. Por evidente que parezca, no está de mal recordar que el feliz desenlace de nuestra exposición de TFG y TFM on line está directamente emparentada con la calidad técnica y tecnológica de que dispongamos. En el contexto actual, un trabajo brillante pero sin un buen soporte, por ingrato que sea, se irá al traste. Por ello, es fundamental que comprobemos tanto nuestra conexión a internet, como nuestra cámara y nuestro micrófono. Y esto hay que tomárselo muy en serio. Si vemos que en nuestro domicilio habitual no gozamos de estos recursos, busquemos alternativas donde podamos, pidamos favores o contratemos más megas si hace falta. Nos jugamos mucho en unos pocos minutos y ahora mismo no solo dependemos del trabajo y su autor, sino de un canal virtual que no nos puede fallar. Todo lo que sea mala calidad de imagen, interrupciones de audio, interferencias, o un discurso entrecortado harán que al tribunal no le llegue toda la información, se aburra, y nosotros nos pongamos más nerviosos. Cuanto más nos ocupemos previamente en dejar esta cuestión bien solventada, menos preocupaciones tendremos durante la exposición.

Igualmente, cuidemos el espacio. No hace falta que montemos un escenario de televisión, pero tampoco es idóneo que el tribunal o el mismo defensor del trabajo se puedan distraer o ver interrumpidos por elementos externos. En ese sentido, si convivimos con alguien, advirtamos de la importancia del momento para que nadie llame a nuestra puerta o se cruce por detrás, para evitar versiones caseras de desgraciados episodios virales de estas semanas. Del mismo modo, apartemos de nuestro lado a las mascotas, no es el momento de carantoñas ni juegos. Igualmente, silenciemos el móvil, incluido el vibrador, porque son armas que carga el diablo en el peor de los momentos. Cuidemos de no poner la cámara a contraluz, y a ser posible que nuestro fondo sea neutro: con una pared sencilla basta. Huelga decir que lugares demasiado íntimos, como cocinas y baños, quedan descartados. Por último, y si queremos hilar fino, debemos cuidar también una correcta iluminación, ya que una imagen muy oscura hará que perdamos presencia y creará desconexión con el tribunal. En este sentido, mejor que sobre.

Un tercer punto muy importante es la postura y el cuerpo. El lenguaje corporal, que tanto estudiamos en oratoria en el Aula de Debate, también se ve sustancialmente modificado por el canal virtual. Y así, si por lo general yo recomiendo que los discursos se den de pie, con matices, en esta ocasión es mucho más recomendable hacerlo sentado. Esto nos evitará movimientos innecesarios, impulsos nerviosos, vaivenes y bailoteos que distraerán la atención del tribunal. La cámara debería enfocarnos solamente el busto, de medio abdomen o tórax para arriba, y a ser posible las manos siempre a la vista de la cámara. Esto dará una sensación de formalidad pero también nos permitirá tener cierto confort en la exposición. La cámara, por tanto, no debe estar ni muy lejos enfocando toda una pared, ni muy cerca, pues los primeros planos de rostros suelen ser muy ingratos y generan un sonido de muy mala calidad. 

En cuanto a la voz, es muy importante que se oiga y se proyecte bien, como en cualquier ejercicio oral. Sin embargo, contamos con algunos problemas propios de este sistema on line. La recepción de audio que tenga el tribunal puede llegar con algo de desajuste, acoplarse o ser recibida de forma muy metálica o estridente. En este sentido, debemos cuidar encarecidamente hablar algo más lento de lo habitual. No hacer nuestro discurso tedioso, obviamente, pero si atar en corto la velocidad, porque la aceleración supondrá por lo general una recepción peor al otro lado de la pantalla. Como no contamos con nuestra presencia física, tenemos menos elementos para captar su atención. De este modo, para paliar en lo que se pueda lo frío del ejercicio, debemos intentar enfatizar más con fluctuaciones de la voz -tono, volumen y pausas- los marcadores de discursos más relevantes. Es decir, subrayemos vocalmente puntos de la exposición (1º, 2º, 3º…), apartados (Metodología, Discusión, Conclusiones...), conectores (Sin embargo, Precisamente por, Además de…) o conceptos clave que queremos que el tribunal recuerde. Sea como fuere, si contamos con un micrófono externo con que poder emitir sonido desde nuestro soporte, mucho mejor. Eso sí, siempre y cuando lo hayamos probado con anterioridad.

Por último, hay una serie de consejos que siguen vigentes y que debemos atender como si igualmente estuviéramos en una exposición presencial. Nos referimos, por ejemplo, a una preparación del contenido. Un TFG y TFM no solo deben ser elaborados de la forma más completa y profunda posible, sino que debemos preparar también su defensa oral, que no es lo mismo. Dominar un tema muy bien, máxime cuando lo he elaborado yo personalmente, no significa de forma automática que sepa cómo contarlo. Una exposición requiere de análisis previo, selección de los principales puntos y materiales, realizar una síntesis de lo más importante, y elaborar un esquema breve (o varios) que no deje nada fundamental fuera pero que consiga exponerlo en el tiempo dado. De este modo, debemos ensayar varias veces nuestro discurso hasta comprobar que nos ajustamos al tiempo exigido. La práctica es la clave del éxito. Si tengo que elegir, mejor quedarme algo corto en el tiempo que pasarme. El tribunal lo agradecerá y así contaré con algo de margen para gestionar las malas pasadas de los nervios. Por supuesto, preparar agua y tenerla bien cerca para echar mano de ella si la necesito. En ningún caso podemos permitirnos hablar con la boca seca o interrumpir la exposición para ir a por agua a la cocina. Y, por último, como es habitual, una vez crea que tengo controlada la exposición, si vivo con alguien o puedo tener contacto con alguien de confianza es muy recomendable realizar uno o varios ensayos delante de ellos para que sea lo más realista posible. No es tanto porque esas personas te puedan dar un feedback, que también, sino sencillamente para que te foguees en una situación lo más cercana posible al contexto de la defensa.

Por todo ello, para resumir, para buscar el éxito en las exposiciones de nuestros TFG y TFM en un medio virtual debemos cuidar con extremo los medios técnicos, elegir un buen lugar, con luz suficiente y sin molestias, fijar bien qué parte de mi se va a ver, aumentar el énfasis en la voz de nuestro discurso, mantener una velocidad media o baja y, por supuesto, tener dominado el contenido de nuestra exposición practicando todo lo posible antes.

 

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